5 Regals para Sortear un Recesión

Si la economía se expande, los mercados suelen tener grandes ciclos alcistas. Cuando se contrae (o la economía entra en una recesión), los mercados suelen entrar en tendencias bajistas. 

A la mayoría de las personas les resulta más fácil invertir en períodos de auge económico. 

Aquí los precios de las acciones suelen subir sin demasiados sobresaltos y la propia psicología humana hace que el inversor persiga el dinero (o todo aquello que está generando dinero). 

El Gurú de las finanzas Robert Kiyosaki tiene una visión muy acertada sobre los ciclos económicos y cómo deberíamos actuar en cada uno de ellos. 

Dice que, en estos grandes ciclos económicos, las oportunidades se reiteran de la misma manera que la gente repite los mismos errores: invierten en los activos incorrectos, en el momento menos oportuno. 

La mayoría de las personas no sabe que, en época de recesiones, es cuando más oportunidades se generan. 

En estos períodos, el miedo y la falta de expectativas hace que las personas se desprendan de los activos de riesgo, cuando sus precios ya están demasiado deprimidos. 

La historia demuestra que, cuando el ciclo económico se revierte, los precios de estos activos vuelven a subir (e incluso mucho más que antes). 


Fuente: Economipedia
 

Aquí surgen cuestionamientos que debemos entender para saber qué activos comprar (selectividad), en qué momento hacerlo (cambio de ciclo) y de qué manera (gradual). 

Lo primero que hace un inversor es entender el contexto económico, detectar los problemas y elaborar posibles escenarios futuros. 

Lo segundo es ver de qué manera podemos proteger nuestro dinero en el “mientras tanto” y aprovechar las oportunidades antes del cambio de ciclo. 

 

La regla de Robert Kiyosaki se repite (una y otra vez)

Robert cree que en los mercados siempre se cumple la ”.regla “20-10-5 Esta teoría establece que el mercado de valores presenta una tendencia positiva por un período de 20 años. 

Cuando termina ese período, el mercado se desploma y, por los próximos 10 años, los precios de commodities son los que brillan. 

El “5” representa ese período de tiempo en el que, cada 5 años, ocurre un evento negativo, como el colapso de Wall Street en 1987 o los ataques del 11 de septiembre de 2001. 

Aunque Robert no planearía todas y cada una de sus inversiones en base a esta teoría, lo cierto es que tiene un uso muy importante: nos recuerda constantemente que los mercados cambian. 

Dicho de otro modo, como la luna cambia de fases poco a poco, las condiciones económicas y financieras también lo hacen. 

La clave es estar preparado para que este tipo de eventos no nos sorprenda y seguir siempre estas cinco reglas principales. 

1- Conocer en qué estamos invirtiendo.

> La triste realidad es que la mayoría de las personas ni siquiera sabe en qué se invierte sus ahorros. El primer paso para el éxito en cualquier mercado es bastante obvio, pero con demasiada frecuencia se ignora. 

¡Debes saber en qué inviertes tu dinero! 

2- Entender la recompensa que ofrecen nuestras inversiones

Una vez que comprendas en qué inviertes tu dinero, debes comprender cómo funcionarán esas inversiones en un mercado determinado y qué tipo de ganancias podrían darte. 

Por ejemplo, si las tasas de interés crecen sustancialmente, hay una buena posibilidad de que las acciones y los bonos caigan. Por lo tanto, en dicho mercado, podría ser necesario invertir en bienes raíces, antes de que las tasas de interés vayan al alza. 

3- No dejar de aprender

Es otra cuestión fundamental. Esto significa que no puedes simplemente recibir consejos aleatorios sobre el mercado. Debes educarte y así prepararte para lo que viene y tener tiempo de reaccionar. 

Si no planeas invertir en educación financiera, entonces mantén tu dinero en tu cuenta bancaria y déjalo ahí. Es más seguro que mover dinero sin saber cómo o por qué. 

Pero si deseas estar preparado para ganar dinero en cualquier mercado, debes comprender cómo hacer que ese dinero trabaje para ti. 

4- Disminuir el riesgo cuando se avecinan problemas.

Con la educación adecuada, puedes ver mejor hacia dónde se dirigen los mercados, cómo se desempeñará tu portafolio actual en los mercados venideros y a cuánto riesgo estás expuesto. 

Esto te permite realizar los ajustes adecuados para minimizar ese riesgo y tomar posiciones que rindan bien, independientemente de si el mercado sube o baja. 

Y esto nos lleva al punto final. 

5- No subestimar los activos de cobertura.

Los inversores preparados siempre compran una posición para el crecimiento de sus ahorros, y la otra es para la protección. 

Entonces, por ejemplo, si inviertes sustancialmente en acciones, deberías tener también una participación con metales preciosos o commodities como una póliza de seguro.

En Plan de Retiro Soñado hemos estado trabajando en estas cinco reglas desde principios de año. 

La semana pasada te anticipamos cómo estamos gestionando nuestra cartera para anticipar la recesión que se nos viene encima. Hasta ahora, hemos logrado sacarle unos cuantos puntos de ventaja a los principales índices de Estados Unidos, gracias a nuestra estrategia de selectividad y diversificación inteligente. 

El próximo paso es el fortalecimiento de nuestra sección de cobertura, y lo veremos a continuación. 

 

Un problema absurdo inducido por los bancos centrales

Cuando analizamos los comunicados de los bancos centrales y las palabras de sus funcionarios, hay un factor común que se repite una y otra vez por estos días: el entorno es complejo. 

Es cierto, estamos en un entorno sumamente complicado. No obstante, eso no sirve de excusa para desligar a los bancos centrales de su responsabilidad como hacedores de política monetaria. 

Sabemos que el conflicto entre Rusia y Ucrania aceleró todos los problemas que el mundo venía acumulando desde hacía unos cuantos años. La subida de los precios de las materias primas aceleró la inercia inflacionaria a un ritmo que no veíamos en 40 años. 

Y aunque había señales concretas, nadie podía prever una situación así (y sus consecuencias). Con lo cual, por el lado de la oferta, es entendible que los bancos centrales no tenían mucho por hacer. 

Lo que los bancos centrales sí podían haber previsto son las consecuencias de la pandemia. En 2020 tuvimos un parate económico global sin precedentes. Quizás, la crisis económica más severa de los últimos cien años. 

Los bancos centrales creyeron que sería algo pasajero y que las economías se iban a recuperar rápido. La segunda ola de contagios en China (el mayor exportador de productos manufacturados e importador de materia prima a nivel global) afectó a esa normalización. 

Y aquí viene el gran problema: crearon una demanda artificial enviando dinero a las personas a sus casas, cuando lo normal es que en una recesión económica las cosas sucedan de otra manera. 

Los bancos centrales (y los gobiernos) no dejaron que las personas se quedaran en la calle. El nivel de empleo que estamos viviendo no es real, está subvencionado por los Gobiernos. 

Tan solo observa cómo han revertido el impacto de la crisis en el empleo con los cheques que enviaban a las personas. En muchos casos, sin producir absolutamente nada. 


Fuente: Reserva Federal de St. Louis
 

Además, crearon una tasa de ahorro en el peor momento, donde las economías estaban paralizadas. Pero eso cambiará en los próximos meses (y años). El índice de expectativas del consumidor de la Universidad de Michigan se está desplomando a niveles de la crisis de 2008. 


Fuente: The Daily Shot
 

Esta es la triste realidad. Los bancos centrales financiaron a los gobiernos para que lleven a cabo políticas fiscales insostenibles desde todo punto de vista. Ineptitud, ignorancia o desidia quizás.